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LA MEDIACION COMO ESTRATEGIA EN LA CONVIVENCIA ESCOLAR

ANTECEDENTES

La mediación escolar como estrategia de resolución de conflictos en los centros educativos tiene su origen en las practicas realizadas en instituciones de los Estados Unidos. Se comenzó a trabajar con programas en los que se involucraba al propio alumnado en un proceso de dialogo y exposición de motivos sobre el problema que se presentara, para posteriormente con ayuda de un tercero, lograr el perdón y la reparación de la relación que existiese.

Gracias a los resultados satisfactorios del programa, se iniciaron los trabajos para su implementación por todo el país. Cuando las escuelas optaron por este tipo de procedimientos pacíficos, utilizaban la mediación para tratar asuntos relacionados con peleas, prejuicios, acoso, comunicación deficiente entre padres e hijos, celos, calumnias, insultos, mal comportamiento en el aula, burlas, amenazas e inclusive robos.

 

LA MEDIACION ESCOLAR

La mediación escolar, es un proceso de diálogo para la resolución pacífica de conflictos. Las partes enfrentadas encuentran soluciones consensuadas con la intervención de una tercera persona neutral, el mediador/a, que ayuda, para que estas soluciones sean satisfactorias y restablezcan la convivencia en las aulas.

La mediación en el campo escolar es una realidad relativamente reciente entre nosotros, pero con un gran porvenir precisamente por su potencial educativo latente, pues la mediación, más que una técnica de resolución de conflictos, es un auténtico proceso educativo para los que intervienen en ella. La mediación constituye una oportunidad de desarrollo personal para quienes la protagonizan y una posibilidad de mejorar la convivencia en todo el centro escolar.

MEDIADORES INTERNACIONALES QUE AUSPICIARON LA PAZ

CONFLICTO ARMADO DE IRLANDA DEL NORTE

La presencia de un mediador internacional para la resolución de conflictos armados ha resultado positiva en mas de una ocasión.

En el año 2018, se cumplieron  veinte años de la firma de los Pactos de Stormont en Belfast, Irlanda del Norte. El documento, conocido como el Acuerdo de Viernes Santo, fue el culmen de unas arduas y lentas negociaciones entre el Norte y el Sur de la isla, en las que también se implicaron el gobierno británico y el estadounidense (este último como mediador del conflicto). Se establecieron así las bases de una política de entendimiento común entre las dos Irlandas y Reino Unido, y se consiguió acabar con treinta años de terrorismo y violencia que habían calado en lo más profundo de una sociedad dividida por el miedo y el rencor.

GEORGE J. MITCHELL,  MEDIADOR Y NEGOCIADOR EN IRLANDA DEL NORTE

Desde 1995 George Mitchell tuvo una participación activa en el proceso de paz en Irlanda del Norte como enviado especial de Estados Unidos y sentó las bases de la negociación que resolvió el conflicto de Irlanda del Norte.

El mediador y negociador estadounidense de origen irlandés George Mitchell, respaldado por el presidente Bill Clinton, presentó una lista de normas de conducta relativas al uso de medios exclusivamente pacíficos y democráticos para lograr los objetivos políticos («Principios de Mitchell»). A la vez, estableció tres principios muy simples para conducir el proceso y consolidar los avances: consenso suficiente, consentimiento paralelo y principio de que nada está acordado hasta que todo esté acordado.

Aunque el proceso que condujo a la paz definitiva ya había comenzado mucho antes de su llegada en 1996, se considera que su metodología, además de inspirar posteriores procesos de paz, fue determinante para avanzar en las negociaciones que condujeron al Acuerdo de Viernes Santo en 1998.

A pesar de las grandes dificultades y mucha incertidumbre, esa estrategia funcionó y se llegó a un acuerdo el 10 de abril de 1998. Por sí solo, el Acuerdo no garantizaba la paz, la estabilidad o la reconciliación. Pero los hizo posibles.

 

LEY 5/2012, DE 6 DE JULIO, DE MEDIACIÓN EN ASUNTOS CIVILES Y MERCANTILES.

Apostar por la Mediación, un valor seguro

Hoy 6 de julio se cumplen 8 años de la aprobación de la Ley 5/2012 de Mediación en asuntos civiles y mercantiles.

Una ley esperada que parecía que iba a ayudar a descongestionar los juzgados y tribunales pero que no pasó de una mera norma que, como muchas otras, no fue acompañada de las herramientas necesarias que la hicieran realmente útil. Algunos consideran que seria necesario establecer la obligatoriedad de la Mediación con carácter previo al inicio de una reclamación judicial, de la misma forma que se realiza en otros países y con muy buena acogida y resultados.

Entre esas herramientas necesarias se encuentra el fomento de la cultura de mediación a la sociedad para que se tome conciencia de que la Mediación es un sistema práctico, eficaz y beneficioso para la resolución de conflictos.

Al hilo de esto, es cierto y lo vemos aquellas personas que nos dedicamos a la Mediación que hay un desconocimiento muy importante sobre los métodos alternativos de resolución de conflictos (arbitraje, conciliación, negociación, mediación) por parte de la sociedad en general, así como de los organismos públicos y privados.

Los beneficios que aporta la mediación son innumerables, desde que no implica ningún riesgo ni renuncia a ningún derecho, es un proceso rápido, y confidencial y los acuerdos a los que lleguen las partes pueden elevarse a escritura pública, para darles un carácter legal.

Pongamos unos ejemplos….

Tocar la puerta de un juez, nos cuesta a la sociedad 2.097 euros, el abogado costará 5.918€, en total 8.015 euros.

La mediación, de media, podría costarnos 1.500 euros.

La duración media para resolver un litigio en los juzgados es de 510 días.

La duración media de una mediación es de 50 días.

 

                                                   Entonces…. ¿Por qué elegimos litigar?

BENEFICIOS DE LA MEDIACIÓN EN LOS CONFLICTOS ACTUALES

La conflictividad en estos días

En estos momentos en los que intentamos recuperar la normalidad en todos los sentidos de nuestras vidas, nos encontramos que han aparecido nuevos conflictos y se han acentuado los que ya existían.

Aparecen conflictos en las relaciones familiares, de pareja, enfrentamientos entre hermanos y hermanas, bien por el cuidado de padres y madres dependientes, bien por las herencias, conflictos intergeneracionales, incumplimiento de custodia, incumplimiento del convenio regulador, dificultades en las convivencias familiares que se han agravado debido al confinamiento; conflictos en las comunidades vecinales, problemas de convivencia, molestias por ruidos, olores, impagos de derramas; conflictos en el ámbito laboral por despidos, expedientes de regulación de empleo…

Elegir la Mediación en estos momentos es apostar por un proceso que se adapta a las necesidades de las personas y de los conflictos actuales. Ahora mas que nunca es importante gestionar los conflictos de forma positiva, fomentando relaciones sanas. Es bueno recordar que una de las mayores ventajas de la mediación es que, a veces, la manera de abordar un conflicto, encierra posibilidades de futuro.

Beneficios de la Mediación

» Es una vía mas rápida y ágil a la hora de resolver los conflictos, que la vía judicial.

» Las y los profesionales de la Mediación cuidamos especialmente de las relaciones personales.

» El proceso de Mediación es un espacio confidencial y en el que se acogen las emociones, así las partes sienten que pueden expresarse libremente.

» La Mediación es un proceso que acompaña a las personas en un conflicto, sin asesorar, ni juzgar. Las personas que acuden a mediación pueden hablar con la confianza que van a ser escuchadas con imparcialidad y empatía.

LA MEDIACION. UNA GRAN OPORTUNIDAD TRAS EL ESTADO DE ALARMA

LAS VENTAJAS DE LA MEDIACIÓN

Desde la semana pasada venimos hablando del colapso que acecha los juzgados tras el estado de alarma y la posibilidad de acudir a mediación, por ser una vía más rápida, ágil y económica. En este punto, tenemos que hacer hincapié en la rapidez, bien del proceso en sí, bien por la ausencia de espera para acudir, y también, por qué no, de poder llegar a acuerdos y resolver las disputas de forma mucho más rápida y ágil.

Hay ocasiones en las que la vía judicial no es el camino mas eficaz para la resolución de una controversia. Pero en estos dramáticos días que nos ha tocado vivir desde la declaración del estado de alarma, en la que la actividad judicial ha quedado prácticamente paralizada, las denominadas vías de resolución alternativa de conflictos son realmente la única opción.

Se están produciendo un aumento de la conflictividad tanto por la aparición de nuevas controversias como por la exaltación de las existentes, sobre todo en los ámbitos laboral, mercantil, familiar, vecinal e inmobiliario.

Toda esta situación, nos hace estar más seguras de que estamos ante una de esas grandes oportunidades; la mediación se presenta como una magnifica alternativa.

LA MEDIACIÓN, UNA SALIDA EN TIEMPOS DIFÍCILES TRAS LA EMERGENCIA SANITARIA

LA MEDIACION PUEDE AYUDAR AL COLAPSO JUDICIAL.

La declaración del estado de alarma del pasado 13 de marzo, ha supuesto, entre otras muchas cosas, la paralización de las actuaciones judiciales civiles y mercantiles en España. Concretamente el pasado 14 de marzo la Comisión Permanente del CGPJ adoptó la decisión -mientras esté vigente el estado de alarma- de que los conflictos no podrían resolverse judicialmente hasta que no finalizara dicho estado, a su vez se suspendieron en todo el territorio nacional español las actuaciones judiciales programadas y los plazos procesales.

El cierre de los juzgados era una medida inimaginable.

Este hecho está haciendo temblar a todos los operadores jurídicos por el previsible colapso del sistema judicial, tal y como lo conocemos; el caso es que ya antes de la emergencia sanitaria, varios órganos judiciales acumulaban retrasos de más de 18 meses. Venimos de un sistema judicial colapsado y desbordado, pero su saturación será peor después de la aparición del covid-19. La mayoría de los juristas coinciden en que se avecina una tormenta perfecta que descargará sobre los tribunales.

Cuando se levante la suspensión y se restablezca el funcionamiento normal de los juzgados y tribunales, se prevé que el retraso en la resolución de los procesos judiciales será aún mayor del que es ya el habitual. Se suman la tramitación de los procesos que ya están iniciados con anterioridad al estado de alarma, a los iniciados en virtud de la resolución del 13 de marzo, junto con admitir a tramite una cantidad ingente de nuevas demandas motivadas por toda clase de situaciones ocurridas durante el estado de alarma.9. Por poner un ejemplo: durante el confinamiento, las oficinas judiciales han llevado a cabo tan solo el 20% del trabajo que habrían realizado en circunstancias normales, eso significa que los próximos meses tendrán que atender los asuntos que se generen más el 80% de trabajo atrasado.

La situación de excepcionalidad e incertidumbre que impera hoy en día, puede llevar a las personas a situaciones límite y las personas perjudicadas pueden no encontrar una respuesta adaptada a sus necesidades en la legislación vigente.

Nos encontramos ante una nueva realidad.

El miedo, la incertidumbre, situaciones de convivencia, cuando las relaciones no van bien, la presión a la que estamos sometidos, la preocupación por un futuro incierto, por las consecuencias económicas, por la situación laboral de cada uno y de los más cercanos… desatan en nosotros emociones que, inevitablemente, condicionan nuestra forma de relacionarnos con nuestro entorno.

Si la administración de justicia, antes de esta pandemia no podía dar respuestas rápidas a los problemas que se le planteaban, como ya hemos visto, la situación no va a mejorar.

Sin embargo, este escenario es también la oportunidad para que las personas que se planteen gestionar sus disputas, lo hagan a través del sistema de resolución alternativo de conflictos, como la mediación: un proceso voluntario, rápido y confidencial, donde interviene un profesional imparcial que facilita que las partes puedan llegar a acuerdos, con un ahorro en los costes derivados del conflicto.

Es bueno recordar que una de las mayores ventajas de la mediación es que, a veces, la manera de abordar un conflicto, encierra posibilidades de futuro, esperanza. Que el esfuerzo inicial que las partes hacen, suele dar lugar, muchísimas veces, a que mantengan la relación, e incluso, la mejoren.

RÉGIMEN DE VISITAS DURANTE EL CONFINAMIENTO

La situación de incertidumbre que nos ha generado por el estado de alarma por el COVID-19, nos ha hecho plantear muchas dudas en muchos ámbitos de nuestras vidas.

Una de ellas es las dudas creadas que han surgido en las familias con progenitores separados: cómo cumplir con el estado de alarma durante el confinamiento y de qué manera llevar a cabo los turno regulados en el convenio regulador. Además de cómo afrontar el incumplimiento o la afectación que el confinamiento haya podido tener en el estado físico y mental de los hijos.

Es importante mantener una actitud de colaboración entre los progenitores, y así poder respetar siempre que las circunstancias lo permita los acuerdos alcanzados. Por lo tanto, habrá que seguir con las estancias marcadas, siempre que no sea contraproducente al derecho de salud de los hijos. Por ello, habrá que adaptarse a las normas sanitarias estipuladas; es decir, no se puede permitir que se ponga en peligro la salud de los hijos ni de las personas de su entorno realizando desplazamientos que no son necesarios. Por ello sería conveniente evitarse desplazamientos muy frecuentes o las visitas intersemanales.

En definitiva, se recomienda seguir las pautas sanitarias y llegar a consensos que puedan compensar los desequilibrios que el estado de alarma pueda generar: que las limitaciones que puedan surgir en cuanto a visitas y estancias sean compensadas con comunicación telefónica o telemática más frecuentes, y una vez finalizado el estado de alarma, realizar más estancias y visitas. Si a pesar de esto, los progenitores no llegan a un acuerdo, es positivo ayuda de los profesionales de la mediación para así, en un entorno neutral poder llegar a acuerdos beneficiosos para los hijos. 

WILLIAM URY Y EL MÉTODO HARVARD DE NEGOCIACIÓN

William Ury es un autor, académico, antropólogo y experto en negociación estadounidense. Cofundó el Programa Harvard de Negociación. Además, ayudó a fundar la Red de Negociación Internacional con el ex presidente Jimmy Carter, para ayudar a terminar con las guerras civiles en el mundo. Ury es coautor de “Si de acuerdo! Como negociar sin ceder” con Roger Fisher, que estableció el método de negociación basada en principios y estableció la idea de la mejor alternativa a un acuerdo negociado dentro de la teoría de la negociación.

Según este experto mediador “un buen negociador más que hablar, escucha y hay que estar dispuesto a hablar con todos”. De esta manera se puede lograr un cierto grado de empatía, una palabra muy importante a la hora de resolver un conflicto.

Ury sostiene que la base de la teoría de la Negociación de Harvard esta en preguntarse por que la otra persona quiere lo que quiere; que hay detrás de todo eso, cuales son sus expectativas, sus miedos y deseos. Si esto se entiende hay grandes posibilidades de satisfacer los intereses de ambas partes. La idea es llegar a un punto en el que todos ganen.

En el siguiente enlace se puede visualizar el libro en pdf: «SI DE ACIERDO! como negociar sin ceder. Roger Fisher y William Ury con Bruce M. Patton

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